//
estás leyendo...
Derecho Mercantil

El Nuevo Código Mercantil de 2015 (IX)

Con esta entrada conformamos la novena y última, en relación al análisis del Nuevo Código mercantil de 2015, en la que nos centraremos en el análisis de los dos últimos libros, Libro VI y VII, respectivamente, y su reciente aprobación por el Consejo de Ministros como Anteproyecto de Ley del Código Mercantil.

El Libro VI. De los Títulos Valores y demás instrumentos de pago y de crédito, destacar que supone la generalización de las reglas contenidas en La Ley Cambiaria y del Cheque, que se deroga y el redimensionamiento del propio concepto de título valor por la progresiva sustitución del “ soporte papel” por el “soporte informático”.

El Título I. De los Títulos-Valores, parte de un concepto unitario para todos los documentos que se consideran títulos valores, que se sustenta en la función económica que cumplen, que es la de facilitar y proteger la circulación del derecho o derechos documentados; y se resume desde un punto de vista normativo, en las propiedades de ese derecho, que por razón de esa especial documentación, diferencian la posición del poseedor de ese documento respecto de la que tiene el titular de un crédito no documentado en título valor.

Por lo que se refiere a los documentos que merecen la calificación de título-valor, se considera que la documentación de un derecho patrimonial en un título-valor y la aplicación del régimen especial que lo caracteriza solo tienen un mero valor instrumental. Por lo que la esencia del título-valor es la de representar, documentar derechos patrimoniales que por decisión del Ordenamiento Jurídico quedan sometido a normas especiales distintas a las del Derecho Común.

En cuanto a las propiedades normativas de los títulos-valores, destacar la legitimación, ya que la prueba de la titularidad se simplifica a la posesión legítima del título, salvo mala fe del poseedor, y respecto a las otras propiedades normativas que operan por la transmisión del derecho representado, suponen que el adquirente del título-valor no soporta el riesgo de la falta de titularidad del transmitente, ni el riesgo de que el derecho transmitido no tenga la consistencia esperada, protección que encuentra sus límites en la mala fe o en la actuación dolosa del adquirente.

En cuanto al Título II. De los Títulos al Portador, a la Orden y Nominativos, decimos que se centrará en regular las formas de circulación de los títulos valores, partiendo de la tipología clásica, títulos al portador, títulos a la orden y títulos nominativos. Como novedad destacar aquí, dentro del ultimo tipo, un subtipo, los títulos nominativos endosables e inscribibles en un registro, que son los que ofrecerán al poseedor de título la protección propia de estos y la de los emitidos de manera singular o individualizada, que se regularán también, como títulos endosables, salvo prohibición de su endoso.

Por lo que respecta al Título III. De los Títulos de Crédito, se regularán los singulares títulos-valores, los que como su propio enunciado indica, títulos de crédito, englobando el cheque, el pagaré, la letra de cambio y como novedad, la factura aceptada.

Las mayores modificaciones que incluirá serán sistemáticas. En primer lugar decir que, se dará la unificación del régimen jurídico de los títulos de crédito, un único régimen del libramiento, de la transmisión, del aval, del pago y de la falta de pago de estos títulos, incluyendo dentro de ese régimen único, las especialidades pertinentes. Dará mayor protagonismo al cheque y al pagaré en detrimento de la letra de cambio. En segundo lugar, destacar la inclusión de las normas sobre el Derecho Internacional Privado. Pero, la mayor innovación, sin duda, será la inclusión de la factura aceptada, dentro de los títulos de crédito.

Del Título IV. De los Títulos de Tradición, exponer que concretamente estos títulos se refieren a conocimientos de embarque y resguardos de depósito, definiéndolos como aquellos títulos-valores que documentan el derecho a exigir la restitución, sea de las mercancías encargadas a un porteador marítimo para su transporte, sea de las entregadas a un depositario para su conservación y custodia.

Desde un punto de vista general decimos que, los títulos de tradición vienen definidos por su función económica, que consiste en facilitar la circulación de las mercancías embarcadas en un buque o que son objetos del contrato de depósito en almacén general de depósito. Ello será posible reconociendo a la entrega del título que documenta, el derecho a la restitución de aquellas mercancías, como consecuencia de la entrega de mercancías.

Esta forma de entrega se regulará aplicando las normas del Derecho privado modalizadas, ya que el derecho a la restitución se documenta en un título-valor, lo que comportará normas especiales de tutela de los terceros adquirentes de buena fe, y no supondrá ninguna nueva forma de entrega, y la aplicación del Derecho común, en cuanto a su alcance y límites reconociéndose la traidito, entrega, realizada a través de títulos, de forma que en caso de conflicto entre el adquirente de buena fe del título y de la posesión inmediata de las mercancías mismas, prevalecerá el segundo.

En particular decir que, dada la lógica superposición del régimen de los títulos de tradición con la normativa del contrato de transporte marítimo o del contrato de depósito, los resguardos de depósito se regularán en el Libro V, Título III, Capítulo II, Sección 1ª, De los Títulos de depósito y el conocimiento de embarque, pendiente de la nueva Ley de Navegación Marítima.

En cuanto al Título V. De los Valores Mobiliarios, venimos a exponer que regulará en primer lugar el concepto de valor mobiliario basándose en dos elementos, un elemento formal, la emisión “en serie” y un elemento funcional, el destino del valor mobiliario a la captación de la inversión en virtud de un negocio de emisión, negocio que se considera único cuando responda a una misma operación causal.

En segundo lugar, podemos decir que el Nuevo Código Mercantil de 2015 regulará las relaciones negociales derivadas de los valores mobiliarios, es decir, las relaciones de coordinación de particulares que se vinculan entre sí en un plano de igualdad, relaciones que afectarán al ejercicio y a la circulación de los derechos representados en el valor mobiliario, prescindiendo de la implicaciones de la ordenación institucional de los mercados de valores, que atienden a los intereses generales conectados con la protección de los inversores y de esos mercados, remitiéndose a la Ley 24/1988, de 28 de julio, del mercado de Valores.

En tercer lugar, regulará la forma de representación de los valores mobiliarios que será de dos maneras, mediante títulos-valores y anotaciones en cuenta, siendo la forma de representación única para los valores de una misma emisión.

Apuntar que para acceder y permanecer admitidos a cotización en un mercado secundario oficial o en un sistema multimodal de negociación debidamente reconocido y en los demás casos exigidos por la ley, los valores mobiliarios deben estar representados por medio de anotaciones en cuenta, obligado por ley. Con ello sabemos, que todas las Sociedades Anónimas Cotizadas de nuestros mercados secundarios españoles como son, Bolsas y Mercados Españoles, Bolsa de Madrid, Bolsa de Barcelona, Bolsa de Bilbao y Bolsa de Valencia , AIAF Mercado de Renta Fija, MEFF, Iberclear, MAB,… los valores mobiliarios que emiten estarán representados mediante anotaciones en cuenta, nunca mediante título-valores, tanto acciones como obligaciones.

En cuanto a los valores mobiliarios representados mediante títulos-valores , podemos decir que centrarán en representar a los valores no cotizados, acciones, resguardos provisionales y obligaciones. Dentro de que los valores mobiliarios estén representados mediante títulos valores, distinguiremos 2 clases, al portador y nominativos endosables, y obligatoriamente las acciones representadas por títulos valores, que no estén íntegramente desembolsadas, tienen que ser nominativas, cuando los estatutos sociales contengan cláusulas que limiten la libre transmisión o cuando así lo exijan disposiciones especiales, o anotaciones en cuenta. La elección entre una y otra posibilidad corresponde al emisor y los poseedores de las acciones representadas por títulos valores nominativos tienen derecho a exigir a los administradores de la sociedad emisora que las inscriban en el libro de socios o libro registro de acciones nominativas.

En el caso de los valores mobiliarios representados mediante anotaciones en cuenta, distinguirá entre los valores no cotizados y los cotizados, admitidos a negociación en un mercado secundario oficial o en un sistema multilateral de negociación, que recientemente en el Anteproyecto de Ley del Código Mercantil ha sido modificada la Propuesta del Código Mercantil que venimos comentando, como base de nuestro Nuevo Código Mercantil de 2015, limitándose a hacer referencia al régimen de las anotaciones en cuenta, diciendo que se regula en la normativa del mercado de valores y está sometido a normas europeas en revisión, incluyendo simplemente que por este texto normativo se regulará el régimen especial para las ejecuciones sobre prendas de valores anotados.

Para concluir el análisis de este Libro VI, el Título VI. De la Anulación de los Títulos-Valores, por el cual se incluirá la regulación de los “remedios para los casos de extravío, hurto, robo o destrucción de los títulos valores, establecen los procedimientos a seguir, por los que se atribuirán competencias a los Jueces en esta materia.

Así mismo, considerará la regulación del régimen jurídico mínimo de las tarjetas, que operen como medio de pago o como medio de crédito a corto plazo, teniendo como objeto la normativa vinculada con la legitimación para el ejercicio del derecho documentado.

Por último y no menos importante, el Libro VII. De la prescripción y de la caducidad de la obligaciones mercantiles, en el que en cuanto a la prescripción podemos decir que, establecerá un régimen general, aplicable a menos que exista disposición expresa en contrario, que prevé un plazo único de prescripción, reducido a tres años y la suspensión de la prescripción, su causa, sus efectos y novedades introducidas en su interrupción, y por lo que respecta a la caducidad, decimos que se regularán sus aspectos generales por primera vez.

A todo este análisis que venimos haciendo durante nueve posts y a lo largo de nueve meses, del Nuevo Código Mercantil de 2015, como recordatorio y situación, añadir que el pasado 07 de noviembre de 2006, fue cuando nuestro anterior Ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, encargó a la Comisión Segunda, de Derecho Mercantil, de la Comisión General de Codificación la elaboración de un Nuevo Código Mercantil, que sustituyese al vigente Código de Comercio, y han pasado casi 7 años hasta que, el pasado 17 de junio de 2013, el Presidente de la Sección Segunda de Derecho Mercantil de la Comisión General de Codificación, Alberto Bercovitz, presentó el texto de la Propuesta del Código Mercantil a nuestro Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, y un año más tarde, el 30 de mayo de 2014, el Consejo de Ministros ha aprobado el Anteproyecto de Ley del Código Mercantil, propuesto por el Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, junto con el Ministro de Economía, Luís de Guindos.

A partir de este momento se abre un periodo para que organismos consultivos como, el Consejo de Estado, del Poder Judicial, Económico y Social y de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, emitan sus informes al respecto, que concluirá en octubre de este año, mes en el que el Consejo de Ministros presentará el Proyecto de Ley para su tramitación Parlamentaria y está deberá concluir para verano de 2015, momento en el que se prevé la aprobación del Nuevo Código Mercantil, y hasta el cual seguiremos haciendo un seguimiento de toda su trayectoria en futuras entradas.

 

Anuncios

Acerca de Paloma Morales Villanueva

Máster en Derecho Empresarial por el Centro de Estudios Garrigues y la Universidad Antonio de Nebrija, Máster de Acceso a la Abogacía por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense de Madrid y Licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Especializada en Derecho Mercantil y de Empresa. Centrada laboralmente en Derecho Mercantil. Carrera profesional en despachos nacionales, multinacionales y firmas globales como, Renault, Clifford Chance y Merck, Sharp & Dohme y Profesora en Proyectos de Edición e Invetigación Jurídica, en Grupo Difusión y en Instituto Superior de Derecho y Economía (ISDE). Actualmente, Abogada en el Área del Derecho Mercantil, en Bufete Marín.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

FILES

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 601 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: