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Derecho Mercantil

El Nuevo Código Mercantil de 2015 (IV)

En este post continuamos y finalizamos con el análisis del Libro Segundo: De las Sociedades Mercantiles, que por su extensión fue apropiada división en dos publicaciones.

Y sin más preámbulos, El Título IV. De las cuentas anuales, regula exactamente el mismo contenido que el Titulo VII, Las Cunetas Anuales, del Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital, en concreto el contenido desarrollado del artículo 253 al artículo 284, ya que se ha optado por trasladarlo al Nuevo Código de Mercantil sin cambios significativos, porque aquí se introdujo la amplia reforma general de la contabilidad de 2007, con el nuevo marco jurídico integrado de la contabilidad societaria, el especifico de la cuentas anuales de las sociedades y diversos aspectos de la auditoría de cuentas.

En este Título V. De la modificación de los estatutos sociales, aglutina la materia en un título específico de alcance común para todos los tipos societarios, sea de personas o de capital.

Aquí debemos advertir que, este tratamiento común se ha insistido, dentro de los límites oportunos, en una mayor generalización de las normas comunes a todas las sociedades de capital, entre las que destacamos las relativas a la tutela de los acreedores en la reducción del capital social, a través del reconocimiento, también para las sociedades limitadas, del derecho de los acreedores a oponerse a la reducción.  Así, la responsabilidad de los socios, en el caso de reducción de capital social con devolución de aportaciones, solo se aplica a las sociedades de personas.

El Título VI. De las modificaciones estructurales, incorporará al Nuevo Código Mercantil la Ley 3/2009, de 3 de abril, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles y su posterior modificación en el año 2012, con la Ley 1/2012, de 22 de junio, de simplificación de las obligaciones de información y documentación de fusiones y escisiones de sociedades de capital, fruto de los planteamientos comunitarios de simplificación que han afectado a Directivas Comunitarias.

Quedando agrupadas las modificaciones estructurales en transformación, fusión, escisión, cesión global de activo y pasivo y el traslado internacional del domicilio y aprovechando el trasvase normativo para integrar adecuadamente las reformas recientes en la materia, así como, el traslado internacional del domicilio que se ha colocado en un lugar más acorde con su significado y función;  los supuestos de transformación se han reordenado con más precisión; el régimen de impugnación de la fusión se clarifica, como también ha ocurrido con el derecho a la indemnización de daños a los socios y terceros; y se ha introducido un mecanismo limitado de oposición del Gobierno en ciertos casos de fusión y de traslado del domicilio.

El Título VII. De la separación y de la exclusión de los socios, disolución, liquidación y extinción de las sociedades mercantiles, regula por una parte, la separación de los socios, que de manera general atribuirá al socio el derecho de separación por justa causa, seguida de un listado común de supuestos, en el que la separación se apoya en la discrepancia del socio respecto de los acuerdos que alteran sensiblemente el estatus quo societario, pasando de este marco general, a otro específico para las sociedades de personas y para las sociedades de capital. Por otra parte, la exclusión de los socios, distinguiendo causas específicas para cada categoría y tipo social.

Asimismo, el régimen de disolución sigue el modelo recogido en el Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital, consistente en distinguir la disolución de pleno derecho, la disolución por constatación de la existencia de causa legal o estatutaria y la disolución por voluntad de los socios, de la Junta General, a los que se ha añadido un especial supuesto, la sociedad de personas a solicitud de un acreedor personal del socio.

La liquidación, por su parte ha sido objeto de alguna adecuación, como es la reactivación, que opera cuando la sociedad ya está disuelta, o las previsiones de intervención pública, carentes de sentido en este contexto. También, la aclaración del contenido y pago de la cuota de liquidación, así como el tratamiento del activo y pasivo sobrevenidos.

Por último, la liquidación, que con el objetivo de solventar las dificultades para proceder a la extinción de la sociedad liquidada en caso de falta de activo, se pone a disposición un procedimiento razonablemente ágil que permita, todavía en el ámbito societario, constatar con la suficiente fiabilidad si hay posibilidades de reintegración patrimonial o de cobertura del déficit que justifiquen una declaración de concurso o sí, por el contrario, debe procederse a la extinción y cancelación registral de la sociedad.

El Título VIII. De las sociedades anónimas cotizadas, este tipo de sociedad mercantil, con un creciente nivel adquirido de identidad propia, admite y combina una pluralidad de enfoques, su anclaje en el Derecho de Sociedades, en todo lo relacionado con su dimensión societaria, en el mercado de valores, por desarrollar ahí su actividad externa o por materias como, anotaciones en cuenta, ofertas públicas de ventas de valores o de adquisición de acciones, normas de conducta y el régimen de supervisión, etc. Asimismo, la importante incidencia del criterio de incorporar como norma legal determinadas pautas, parcial o totalmente imperativas, integradas en “códigos de buen gobierno” y el “gobierno corporativo”.

Poner de manifiesto asuntos tan significativos como la prohibición de las limitaciones de voto, las asociaciones y foros de accionistas, las reglas de la solicitud pública de representación, el conflicto de intereses, la cualificación del consejero independiente, el tope cuantitativo de las retribuciones variables, las comisiones internas del consejo, los instrumentos especiales de información, etc. Integrando aquí normas ya vigentes y diseminadas en diversa legislación, otras acogiendo y positivizando recomendaciones que se han considerado adecuadas para su conversión en norma.

El último título de este libro, el Título IX. De las uniones de empresas, engloba a los grupos de sociedades, las agrupaciones de interés económico y las uniones temporales de empresas.

Aquí se introduce el delicado concepto de grupo de sociedades, a favor del criterio del poder de dirección, cualquiera que sea su fundamento, como núcleo de los grupos por subordinación o de estructura jerarquizada, con la sociedad dominante y sociedades dependientes o dominadas; no cabe prescindir de la existencia de grupos por coordinación, en los que dos o más sociedades independientes actúan bajo un poder de dirección unitario y común.

De modo, que el concepto de grupo da razón a ambas categorías, mencionando la carencia de personalidad jurídica como elemento común. Siendo la situación de control de una sociedad por otra la base fáctica específica que obliga a la consolidación contable.

Destacar que si hay control, habrá poder de dirección o, al menos, se presume que lo hay, pero no a la inversa. Esta fundamental distinción, orienta  el contenido incorporado en el Nuevo Código Mercantil en esta materia.

Finalmente, se regulan las agrupaciones de interés económico y las uniones temporales de empresas, tomando como referencia la normativa específica que las venía contemplando, así como el citado precedente. Incorpora novedades como, los operadores económicos o el régimen de responsabilidad por deudas de la agrupación o de la unión.

 Y como decía Steve Jobs: “Nunca dejes de soñar, nunca te rindas, nunca aparentes, nunca te aferres al pasado, nunca te desilusiones”.

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Acerca de Paloma Morales Villanueva

Máster en Derecho Empresarial por el Centro de Estudios Garrigues y la Universidad Antonio de Nebrija, Máster de Acceso a la Abogacía por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense de Madrid y Licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Especializada en Derecho Mercantil y de Empresa. Centrada laboralmente en Derecho Mercantil. Carrera profesional en despachos nacionales, multinacionales y firmas globales como, Renault, Clifford Chance y Merck, Sharp & Dohme y Profesora en Proyectos de Edición e Invetigación Jurídica, en Grupo Difusión y en Instituto Superior de Derecho y Economía (ISDE). Actualmente, Abogada en el Área del Derecho Mercantil, en Bufete Marín.

Comentarios

2 comentarios en “El Nuevo Código Mercantil de 2015 (IV)

  1. Admiro tu profesionalidad y ese alto autoestíma, yo particularmente tambien soy admirador de steve jobs y sus provebios de sabiduría.

    Publicado por abogados madrid | 29 noviembre, 2013, 12:53

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